Formatos de trabajo para plantas y puertos
Tratamiento de columnas, vigas y plataformas con corrosión superficial. Preparamos el metal para recubrimiento y dejamos la superficie lista para inspección visual.
Limpieza interior y exterior de unidades de carga, con desengrasado de pisos y remoción de residuos químicos. Incluye revisión del estado de paredes y puertas.
Eliminación de grasa acumulada, restos de materia prima y marcas de tránsito en naves industriales. El trabajo se programa por sectores para no detener la operación.
Hidrolavado de motores, bombas y líneas de proceso con presión regulada según el componente. Reducimos el riesgo de fallas por acumulación de suciedad.
Limpieza de paredes exteriores de tanques de almacenamiento y silos. Accedemos con equipos de altura y controlamos el caudal para evitar daños en juntas y sellos.
Visitas periódicas para mantener bajo control la corrosión y la suciedad antes de que afecten la producción. Definimos la frecuencia según el tipo de actividad de cada planta.
Cada intervención de lavado a presión sigue una secuencia fija para que la corrosión quede documentada, tratada y verificada antes de que el área vuelva a producción.
Visitamos la planta o el depósito de contenedores para medir superficies afectadas, identificar el tipo de óxido y definir los accesos para el equipo de alta presión.
Definimos el orden de las áreas, los horarios compatibles con la operación y las medidas de contención para que el agua y los residuos no interfieran con otras tareas.
Aplicamos el chorro de agua a alta presión sobre estructuras de acero y contenedores, retirando capas de corrosión, grasa y contaminantes sin dañar el material base.
Revisamos cada zona tratada con el cliente para confirmar que no queden restos de óxido y que la superficie quede lista para recubrimiento o reutilización.
Entregamos un registro con las áreas intervenidas, el estado previo y posterior, y las recomendaciones de mantenimiento para la próxima programación.